¿Quiénes son los explotadores sexuales de personas menores de edad?
Siguiendo los lineamientos del Segundo Congreso celebrado en Yokohama, son explotadores sexuales: "aquellos (adultos) que se aprovechan de manera injusta de algún desequilibrio de poder entre ellos mismos y una o más personas de menos de 18 años con el objetivos de usarlas sexualmente, ya sea por placer personal o para beneficio personal".
Es importante señalar que la anterior definición no sólo comprende a la persona que abusa sexualmente de un niño o niña de manera directa, sino que incluye a todos aquellos que se benefician de cualquier actividad que facilite u organice contactos sexuales de cualquier otra persona con un niño o niña. Quienes explotan sexualmente lo hacen en una amplia gama de contextos sociales, por razones diversas, por lo que reducir al explotador comercial sexual infantil al concepto único de "pedófilo" puede ser un error que impida generar un marco de atención, protección jurídica y prevención eficaz.
De acuerdo a la Declaración y Plan de Acción del Primer Congreso de Estocolmo, los delincuentes y las redes delictivas intervienen en la búsqueda y canalización de los niños y niñas vulnerables hacia la explotación sexual comercial y la perpetuación de dicha explotación. Estos criminales satisfacen la demanda del mercado del sexo creada por los clientes, que buscan la gratificación sexual ilegal con las personas menores de edad.
Esto es posible debido a la corrupción, la ausencia de leyes adecuadas, la falta de procedimientos que hagn cumplir estas leyes, la falta de responsabilidad y sensibilización del personal encargado de la aplicación de la ley en relación con los efectos nocimos sobre los niños, las niñas y la sociedad.
Cuando hablamos de explotación mediante contacto sexual directo, lo más frecuente es que los explotadores vivan en los mismos lugares donde lo hacen sus víctimas aunque hay quienes viajan de una ciudad a otra o se trasladan a otro país con estos fines y se acercan a los niños, niñas y adolescentes por medio de intermediarios.
Lo que buscan los explotadores es poder y control sobre la situación
y el menor de edad. Su objetivo es satisfacer sus propias necesidades sexuales
mediante el uso de poder económico sobre una persona menor de edad que
no ha concluido su crecimiento y desarrollo, garantizándoles que no serán
cuestionados en su sexualidad o poder, ni obligados a mirar y respetar las necesidades
de la otra persona. Así mediante el dinero no sólo pagan por obtener
sexo, sino también compran un derecho de propiedad sobre la persona mejor
de edad en su totalidad.




